5 posibles cambios en la atención sanitaria después del coronavirus, según analistas

La crisis de la COVID-19 ya ha matado a decenas de miles de personas, ha obligado al cierre de amplios sectores de la economía y ha puesto a prueba los límites del sistema de atención sanitaria de Estados Unidos.

La pandemia ha provocado cambios considerables en el estilo de vida de la gente ya que se han visto afectados por el distanciamiento social, dejando grandes interrogantes abiertos sobre qué parte de toda esta reconfiguración del comportamiento permanecerá, desde lo que ocurre en las cadenas de suministro necesarias para la producción hasta los gobiernos y las empresas.

De todos los sectores, uno se destaca por ser probablemente el que ha experimentado el cambio más importante: el de la atención sanitaria, que es el principal escenario en el que se está desarrollando la crisis del coronavirus.

Antes incluso de que el coronavirus llegara a Estados Unidos, la discusión sobre la modificación del costoso sistema de atención sanitaria del país (se lleva el 17 % del PIB en comparación al promedio mundial que está por debajo del 10 %) determinó en gran medida las primarias presidenciales, que estuvieron dominadas por el principal tema de campaña del senador Bernie Sanders, el Medicare para todos.

Según un artículo escrito por analistas del sector de la salud de Morgan Stanley, las deficiencias del sistema actual durante la crisis del coronavirus y la prueba de fuego de la telemedicina podrían suponer modificaciones de nuestro sistema de salud de cara al futuro.

“El brote ha forzado un cambio repentino en el sistema de atención sanitaria de Estados Unidos”, escribieron los analistas. “La emergencia de salud nacional está alterando el comportamiento de los entes reguladores, el gobierno, los hospitales, los proveedores y los profesionales sanitarios”.

Morgan Stanley dijo que está viendo una “flexibilidad y una cooperación sin precedentes” como resultado de la crisis.

“Si bien algunos cambios serán temporales, pensamos que otros se mantendrán”, decía el artículo.

Cinco puntos clave:

La regulación se está volviendo más flexible

A principios de marzo, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en inglés) fueron rápidos a la hora de cambiar los reembolsos por la telesalud. Previamente, solo la gente sujeta a exenciones podía acceder a servicios de telesalud de pago, a menudo pacientes de zonas rurales alejadas de las clínicas. Al mismo tiempo, otras agencias gubernamentales como la FDA han pisado el acelerador eliminando todo tipo de obstáculos regulatorios para las nuevas empresas y generando pruebas más rápidas para facilitar una mayor innovación.

En esta foto del jueves, 26 de marzo de 2020, el doctor Michael Murphy presenta en una videoconferencia cómo ve a sus pacientes en los Centro de Salud de los Condados Centrales en Springfield, Illinois. En un nueva vuelta de tuerca de las visitas a domicilio, Murphy, que sufre inmunodepresión, trata a los pacientes desde su casa a través de un procedimiento de telesalud para evitar exponerse al nuevo coronavirus (AP Photo / John O'Connor).

Los hospitales han podido ser más flexibles para satisfacer sus necesidades: se ha ampliado el poder de los médicos residentes y los enfermeros facultativos y, finalmente, se ha implementado la telesalud de forma significativa.

Más allá de la telemedicina, la crisis del coronavirus podría incluso llegar a impulsar algunos ejes de los ensayos de medicamentos en línea. Morgan Stanley señaló que, en algunos casos, empresas como IQVIA (IQV) han usado un monitoreo remoto en lugar de monitoreo in situ, ya que la actividad en persona es menos factible durante el período de distanciamiento social.

La telemedicina finalmente ha llegado

Cuando las autoridades relajaron las normas y regulaciones sobre la telemedicina en marzo y abril, la naciente industria se disparó. Si no se puede conseguir turno para ver al oftalmólogo en persona o si no se le puede mostrar en persona al pediatra la erupción cutánea de tu hijo, es probable que ahora lo hagas en línea.

Los analistas de Morgan Stanley señalaron que en febrero, las encuestas que realizaron con varios médicos pioneros revelaron un grave pesimismo. En ese momento, solo el 20 % de los pioneros encuestados dijeron que la baja tasa de adopción de esta modalidad, que ahora es de un solo dígito, llegaría al 25 % en tres años.

“Un avance rápido en siete semanas, el uso de servicios sanitarios virtuales ha aumentado considerablemente en toda la nación”, dijo Morgan Stanley, al tiempo que señaló que en una encuesta realizada el 10 de abril, el 50 % de los médicos dijeron que usaban la telemedicina. Esta tendencia se ha observado ampliamente: empresas como Doxy la han visto aumentar en “mil veces” y millones de estadounidenses han recurrido a la modalidad en línea en lugar de ir al consultorio.

Una mujer con su equipo de protección individual observa cómo una ambulancia se aleja del Hospital Elmhurst durante el brote de coronavirus (COVID-19) en el distrito de Queens de Nueva York, Estados Unidos, el 20 de abril de 2020 (REUTERS / Lucas Jackson TPX IMAGES OF THE DAY).

Democratización de recursos

Morgan Stanley señaló el hecho de que el estado de Nueva York ha fusionado todos sus sistemas hospitalarios en un sistema único, que los gobernadores de varias regiones están trabajando juntos y que los historiales médicos se podrán transferir incluso más en la era posterior al coronavirus.

“Tras la pandemia de la COVID-19, no esperamos que el estado siga administrando el sistema sanitario, pero esperamos que el entorno sea más colaborativo, que fomente la interoperabilidad de datos y el acceso compartido de los historiales”, escribió Morgan Stanley. 

De acuerdo a los analistas, en el futuro cabe esperar que haya una menor acumulación de datos y recursos ‒impulsada por cambios en la regulación de la privacidad‒ y un mayor cruce entre el mundo médico y el mundo de la tecnología aplicada al consumo.

Un modelo de atención médica ampliado

Han ocurrido dos cosas al mismo tiempo que podrían tener un impacto profundo en la atención médica del futuro: hay una crisis sanitaria mundial y millones de personas han perdido su seguro médico a cuenta del empleador.

Puede que el resultado no sea el plan “Medicare para todos”, pero existen muchas posibilidades reales de lograr que el sistema de salud sea más público.

“Esperamos que esto tenga impacto sobre la política estadounidense y sobre el debate político relacionado con los seguros de salud y las personas que no están aseguradas”, escribieron los analistas de Morgan Stanley. “Vemos que la pandemia está impulsando a marchas forzadas el cambio hacia programas de salud patrocinados por el gobierno, particularmente a medida que las normas sociales y las actitudes hacia el papel del gobierno federal en el sistema de salud seguramente vayan cambiando”.

Los sondeos de seguimiento a largo plazo de Kaiser Family Foundation muestran que los avances más pequeños tienen más posibilidades de recibir un apoyo amplio, lo que coincide con las predicciones de Morgan Stanley.

Concretamente, los analistas prevén la posibilidad de que los estados renuncien a los requisitos laborales para tener acceso al Medicaid y que amplíen la Ley de Atención Médica Asequible. También ven que la propuesta de Joe Biden para reducir la edad de elegibilidad de 65 a 60 años tiene posibilidades.

Parte de la cadena de suministros médicos volverá a casa

La falta de equipos médicos para luchar contra la pandemia de coronavirus ha revelado la fragilidad de la cadena de suministros médicos. En los últimos 10 años, gran parte de la producción abandonó Estados Unidos, incluidas herramientas clave como los equipos de protección individual, los hisopos y los respiradores.

La doctora Beth Toolan descarta unos guantes tras realizar un test de coronavirus en el primer espacio de pruebas del estado de Rhode Island abierto el martes, 21 de abril de 2020, en Providence (AP Photo / David Goldman).

“El año posterior a la COVID, esperamos ver una aceleración de la repatriación de fábricas de componentes e ingredientes activos para medicamentos, así como un replanteamiento del inventario en toda la cadena de suministros”, escribieron los analistas de Morgan Stanley.

Tal y como informó Yahoo Finance, hay otra alternativa a la repatriación de las fábricas: un mayor stock de equipos de salud de emergencia que se podrían usar durante la crisis hasta que aumente la fabricación nacional. 

Si bien la cadena de suministro farmacéutica no se ha visto especialmente afectada, en comparación con lo que ha ocurrido en otras, Morgan Stanley señaló que los ingredientes farmacéuticos activos usados en dicha industria también tienen largas cadenas de suministro que abarcan a varios continentes. Los analistas escribieron que Europa ya discute sobre la dependencia excesiva que tienen respecto de China para la fabricación de medicamentos y también intenta incentivar la producción interior.

Ethan Wolff-Mann