5 novelas (muy buenas) en que los gatos ocuparon el sofá, y el protagonismo

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Photo credit: Bukowski
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Los gatos son divinos, que se lo digan a los egipcios. Cuando hablábamos de los mejores libros protagonizados por perros señalábamos que se domesticaron hace 10.000 años. Los gatos domésticos, en cambio, surgieron relativamente más tarde, si es que alguna vez se ha logrado domesticar a esa hermosa y holgazana criatura que ha invadido tu sofá. Aún así han fascinado a la humanidad desde el principio de los tiempos. Antes de que los memes y gifs de gatos inundaran internet, los antiguos egipcios ya pintaban las pirámides con ellos, los momificiaban y los adoraban como una divinidad. En los libros también han protagonizado historias desde siempre.

Heródoto, el historiador de las guerras médicas, estaba fascinado por cómo los egipcios guardaban luto y se afeitaban las cejas ante la muerte de un gato. Pero en la Edad Media comenzó su mala prensa, decían que eran familiares de las brujas, se echaban las manos a la cabeza al cruzarse con un gato negro y llegaban a quemarlos vivos. Fue entonces cuando los gatos se convirtieron en un símbolo siniestro que ha alimentado decenas de leyendas e historias hasta convertirse en la mascota predilecta de los villanos de cine. ¿Qué sería de James Bond sin Ghost, el minino de Blofeld? ¿Y qué de la física sin el gato de Schrodinger?

El gato negro de Edgar Allan Poe fue la encarnación mas espeluznante de los gatos sobrenaturales, pero el más famoso de todos es 'El Gato con Botas' que recuperó Charles Perrault de entre los cuentos populares. Bukowski tiene varias citas y una docena de poemas dedicados a los gatetes, perdedores que recogía de la calle. Y también Cortazar, Hemingway, Doris Lessing, Terry Pratchett, Neruda, Saki, amaban a los gatos. Hay algo en la escritura de estos autores que deja notar que tenían a un lindo gatito rondando su máquina de escribir.

Decía Jorge Luis Borges que el gato era “eterno pues, para él, el tiempo no existe”. Para nosotros sí, pero no por ello deberías dejar de sacar tiempo para leer los 5 mejores libros en que los gatos han sido protagonistas

Soy un gato (1906) de Natsume Soseki

Le debemos la literatura japonesa moderna a un gato. Mucho antes de los libros de Haruki Murakami (otro amante de los gatos), antes incluso de Mishima y Kawabata, Natsume Soseki fundó las bases de lo que vendría después con un gato como protagonista y narrador, y con el comienzo favorito de todos los locos de los felinos: "Soy un gato, aunque todavía no tengo nombre". Eso sí es un libro que engancha desde la primera página. Lo que sigue en la novela es una sátira de uñas afiladas de la burguesía Meiji con toda la ironía felina de un gato sin nombre.

Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar (1996) de Luis Sepúlveda

El día que Luis Sepúlveda quiso explicar a sus dos hijos lo mal que los humanos tratamos a la naturaleza que tanto nos da pensó en su gato Zorbas, un gato "grande, negro y gordo" que en esta fábula se compromete a enseñar a volar a una gaviota huérfana. Un cuento para niños -los gatos también sirven para eso- que se convierte en una fábula sobre el estado del mundo y los imprescindibles cuidados.

El gato que venía del cielo (2001) de Takashi Hiraide

Una de esas novelas breves que puedes leer de un tirón (o dos). En 160 páginas El gato que venía del cielo lleva aprendida la lección de Hochet, que son los gatos los que eligen dueño y no lo contrario. La historia comienza, así, cuando su enigmático protagonista, un felino blanco y negro, decide adoptar a una pareja como dueños cambiándoles, ya que está, la vida. Como Mary Poppins pero con ronroneo y lejos de la ciudad.

Elogio del gato (2014), de Stephanie Hochet

Más ensayo que novela, reunión de anécdotas y curiosidades gatunas sobre el pasado e historia literaria de los ilustres gatófilos, en Elogio del gato la novelista Stephanie Hochet repasa la Historia de la humanidad a través de los gatos, desde que en la Edad Media podían condenarte a pena de muerte por tener un gato negro hasta nuestros días. ¿Por qué Hochet ama tanto a los gatos? Por algo que "todo el mundo sabe: el gato es un animal libre, el gato escoge a su amo antes de que el amo llegue a elegir al gato".

Por cierto, ¿sabías que los gatos reconocen los nombres de quienes les rodean? Eso no te lo dice Hochet, te lo contamos nosotros. De nada.

Las mejores historias sobre gatos (VV.AA. editorial Siruela)

Tal vez debido a la elegencia y discreción felina, los gatos se han enseñoreado antes de los libros de cuentos que de las novelas, así que aquí va un recopilatorio imprescindible con las mejores historias cortas sobre gatos. Con cuentos de Colette, de Ruryard Kipling, Patricia highsmith, Guillermo Cabrera Infante, Lewis Carrol, Doris Lessing y el inolvidable Saki, entre otros.

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