5 claves para evitar el problema de salud que se ceba con los menores de 35 años

Juventud y salud no siempre van de la mano

Las preocupaciones y el miedo a no poder controlar todo lo que ocurre en nuestras vidas nos roban energía y salud. (Foto: Getty Images)

Los trastornos de ansiedad, que a menudo se manifiestan como una preocupación excesiva, miedo y tendencia a evitar situaciones potencialmente estresantes son algunos de los problemas de salud mental más comunes en el mundo occidental.

En la Unión Europea, más de 60 millones de personas están afectadas por este tipo de trastornos, y las mujeres son dos veces más propensas a experimentar ansiedad que los hombres.

Tener que decidir cosas importantes a una edad temprana puede provocar cuadros graves de ansiedad, insomnio y estrés. (Foto: Getty Images) 

 Además, los menores de 35 años (tanto hombres como mujeres) padecen este problema con más asiduidad, según una revisión de la literatura científica existente publicada en la revista Brain and Behavior y dirigida por la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.

El estudio también revela que las personas procedentes de Europa occidental y América del Norte tienen más posibilidades de sufrir ansiedad que las de otras culturas. 

“Los trastornos de ansiedad pueden hacer la vida muy difícil a las personas que la padecen”, explica Olivia Remes, del departamento de Salud Pública y Atención Primaria de la Universidad de Cambridge. 

De hecho, los especialistas se muestran preocupados por el hecho de que las mujeres y los jóvenes resulten afectados de manera desproporcionada.

Y es que mientras que las mujeres suelen interiorizar y desarrollar ansiedad frente situaciones estresantes, los hombres las externalizan y desarrollan otros trastornos como el consumo de alcohol. “Además podría haber diferencias en la química cerebral y las fluctuaciones hormonales”, apunta Remes. 

Por otro lado, cuando eres joven tienes que tomar decisiones muy importantes que afectarán al resto de vida (qué estudiar, independizarte, aceptar o no un trabajo, marcharte al extranjero, cortar una relación o casarte); “por eso es posible que un trastorno de este tipo debute antes de los 35 años”.

El análisis también muestra la mala calidad o deficiencia de los datos que hacen referencia a ciertas poblaciones como, por ejemplo, en comunidades marginadas o en culturas indígenas de América del Norte, Australia y Nueva Zelanda, así como los referidos a consumidores de drogas, jóvenes de la calle y trabajadores sexuales.

Por otro lado, estos trastornos de ansiedad -caracterizados por las obsesiones- son frecuentes en las mujeres embarazadas y después del parto.

Brooke Shields y otras famosas como Gwyneth Paltrow sufrieron depresión post parto. (Foto: Getty Images)

La realidad es que esta enfermedad no discrimina a nadie, le puede pasar a cualquiera, incluso a aquellos que parecen tener una vida perfecta, llena de lujos, éxito y reconocimiento.

También representan un problema importante para lesbianas, gays, bisexuales y, sin embargo, no hay suficientes estudios en estas poblaciones o su calidad varía mucho.

La Dra. Louise Lafortune, investigadora asociada en el Instituto de Salud Pública de Cambridge, explica que “Los trastornos de ansiedad afectan a muchas personas y puede llevar a su deterioro, discapacidad y riesgo de suicidio. Aunque muchos grupos han examinado este tema tan importante, existen lagunas significativas en la investigación”.

Decir “no” a veces es bueno, saludable y necesario. (Foto: Getty Images)

5 consejos para combatir la ansiedad

  1. No quieras llegar a todo: Comprometerse a hacer cosas que luego no podrás cumplir  te perjudica más de lo que crees. Además no tienes que hacer todo lo que piensas que la gente espera de ti. ¿No te das cuenta de que con esa actitud te presionas tú mismo? Céntrate únicamente en lo que tú quieras y puedas hacer.

  2. Controla tu cuerpo: Las personas ansiosas se mueven continuamente de un lugar a otro, comen de pie, sin sentarse a la mesa y realizan diferentes tareas a la vez.  ¡Para! Mantén la calma y relájate. Eres tú quien manda en tu cabeza y en tu cuerpo. No dejes que los miedos te dominen. Cuando te pones nervioso se refleja en tus movimientos y eso aumenta  tu nivel de ansiedad pues lo único que hace es mandarle mensajes negativos al cerebro que empeoran aún más tu estado. 

  3. Aplica la regla de los 2 minutos: No son las tareas en sí las que nos desgastan y agotan, sino el recordatorio mental constante de que debemos hacerlas. Si lo que tienes que hacer no requiere más de 2 minutos, hazlo inmediatamente; posponerlo y recordarlo consumirá más energía que llevarla a cabo. Si la tarea demanda más tiempo y no lo tienes, pregúntate si es realmente importante.(ver consejo nº1).

  4. Regálate una hora libre al día: Hacer el vago un rato cada día es la mejor terapia antiestrés. ¡Va en serio! Lo ideal es dedicar ese tiempo a no hacer nada, pero si eres de esas personas que no puede estar de brazos cruzados, apúntate a una actividad que te guste. En cualquier caso, reserva un rato para estar a solas contigo mismo. Necesitas liberarte y desconectar.

  5. Los problemas se afrontan mejor desde la distancia emocional. Negar los problemas, huir de las emociones o etiquetarlas de manera negativa te perjudica. A todos nos pasan cosas, buenas y malas. La clave está en cómo les hacemos frente. Por ejemplo, cambia el “no voy a aprobar ese examen”“es imposible que consiga el trabajo”, por un “quizás no apruebe ese examen o no me elijan a mí, pero me voy a esforzar para dar lo mejor de mí”.

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