Las administraciones evalúan daños mientras siguen los problemas de movilidad

Agencia EFE
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Madrid, 13 ene (EFE).- Las localidades más afectadas por el temporal Filomena, especialmente en Madrid y Castilla-La Mancha, evalúan los daños para solicitar ayudas como zonas catastróficas, mientras se afanan en quitar la nieve y el hielo, que siguen provocando problemas en vías urbanas y en el tráfico por carretera, aéreo y ferroviario.

Un día más el Gobierno ha hecho un llamamiento a suspender cualquier desplazamiento no imprescindible, porque, aunque mejoran las condiciones y la vuelta a la normalidad está cerca, se esperan todavía temperaturas extraordinariamente bajas y el país, en palabras del titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sigue en estado de alerta, "en plena emergencia".

Marlaska ha insistido en que la evaluación de los daños no puede terminar hasta que concluya la situación de emergencia climatológica, pero ha garantizado que no se dejará de satisfacer las necesidades de ningún ciudadano.

Mientras, en la Comunidad de Madrid, los alcaldes y portavoces del PP en los distintos municipios se han propuesto "tomar la iniciativa" y pedir "de forma generalizada" que los ayuntamientos soliciten la declaración de zona castastrófica, para lo que contarán con el apoyo del Gobierno regional y del líder del partido, Pablo Casado, que este miércoles ha reclamado "fondos Filomena" para hacer frente a los "estragos" de la "tormenta perfecta".

El Ayuntamiento de la capital lo decidirá mañana, según ha avanzado el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, quien considera que la petición estaría justificada, porque la borrasca ha causado daños "muy importantes" en la ciudad, tanto en bienes privados, vehículos y edificios, como en sectores como la hostelería y la restauración.

Las primeras estimaciones municipales cifraban en 20,5 millones de euros los daños causados por la nieve en edificios de la ciudad.

Con 1.374 kilómetros de calles madrileñas libres de nieve y hielo esta mañana, miles de operarios siguen abriendo itinerarios para los peatones, tras despejar accesos a centros de salud, residencias de mayores, en centros comerciales o plataformas logísticas, y trabajan a contrarreloj ante el riesgo de caídas de árboles, con unos 150.000 ejemplares afectados.

Según el vicepresidente regional, Ignacio Aguado, la Comunidad de Madrid no podrá recuperar la normalidad "incluso en semanas".

También el Gobierno de Castilla-La Mancha ha avanzado que apoyará a los consistorios que pidan la declaración de zona catastrófica, pero desde la Junta se ha abogado por evitar polémicas.

La nieve y el hielo siguen causando problemas en la región, y la reanudación de las clases en el 70 % de los centros en esa comunidad no ha estado exenta de incidentes, con la anulación de las rutas de transporte escolar en la provincia de Cuenca y el cierre de algunos colegios de Ciudad Real por problemas de calefacción.

Según ha apuntado el ministro del Interior, son muy pocas las localidades que permanecen aisladas por la nieve, fundamentalmente en zonas de Castilla y León y de la provincia de Toledo, pero las fuerzas y cuerpos de seguridad están garantizando que cuentan con los suministros necesarios y evacuando a personas en situaciones de emergencia.

Por su parte, el Gobierno de Aragón no se plantea solicitar la declaración de la Comunidad como zona catastrófica, aunque se podría optar a ello si fuera necesario una vez evaluados los daños.

Según ha explicado tras la reunión del Consejo de Gobierno la consejera de Presidencia, Mayte Pérez, el mayor impacto que ha tenido la borrasca en Aragón han sido los problemas de movilidad y la suspensión de la actividad escolar, que este miércoles se ha retomado en la comunidad.

Según la Dirección de Tráfico (DGT), 450 tramos de carreteras siguen afectados por la nieve y el hielo, 76 cortadas y 92, dos de ellas en la red estatal, con obligación de uso de cadenas.

Las vías más afectadas se encuentran en las provincias de Madrid, Toledo, Castellón, Valladolid, Asturias y Cuenca.

Aunque continúan las dificultades de movilidad en muchos núcleos urbanos, la DGT ha detectado en la mañana de este miércoles atascos en los accesos a las grandes ciudades, que, ha alertado Interior, dificultan los trabajos de los efectivos de emergencia y rescate.

En la red ferroviaria, según el balance realizado por el titular de Transportes, José Luis Ábalos, se ha restablecido el servicio en gran parte de las líneas, aunque persisten los retrasos por la congelación de determinados sistemas de operación y la necesidad de limitar la velocidad en varias líneas de la alta velocidad.

Siguen también las incidencias en los trenes Alvia del corredor Madrid-Galicia, media distancia y Cercanías de Madrid y la conexión entre Madrid y Extremadura seguirá cortada al menos hasta el viernes, según fuentes de Adif.

Respecto a las conexiones aéreas, Ábalos ha confiado en que la zona de carga del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas pueda estar operativa a lo largo de esta tarde.

Ayer pudieron operar en Barajas 198 vuelos de lo 387 programados y la recuperación, según Ábalos, sigue siendo gradual, teniendo en cuenta que la temperatura mínima registrada ayer en Barajas fue de 13,2 grados bajos cero, la tercera menor desde que hay registros, es decir desde 1945.

Las llegadas, según Eurocontrol, no se normalizarán hasta la tarde de este jueves.

Desde todas las administraciones se han escuchado de nuevo palabras de agradecimiento a los empleados de los servicios de emergencias y de limpieza, trabajadores que también han sido elogiados este miércoles por el rey.

En la inauguración de un evento empresarial, Felipe VI ha trasladado este miércoles su "cercanía y apoyo" a las personas afectadas por el temporal Filomena, especialmente a las familias de los cinco fallecidos.

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