40 años de 'Tron', pionera en el CGI

·12 min de lectura
Photo credit: Disney
Photo credit: Disney

SUSCRÍBETE YA A DISNEY+

A principios de los años 80, cuatro representantes del departamento de animación de Walt Disney fueron a la Universidad George Washington para reclutar artistas. Uno de ellos era John Lasseter, por entonces un artista de animación de 22 años. Junto a él estaba Tom Wilhite, vicepresidente de desarrollo creativo, que anunció que estaban desarrollando una película muy extraña llamada ‘Tron’: “El estilo de animación y la historia están muy integrados, están usando una mezcla de dibujos animados por ordenador y personas reales. De hecho, esta será la primera película que combine las dos técnicas, acción real y animación digital”.

Ese joven que acompañaba a Wilhite, como ya sabemos, acabaría liderando Pixar, y diría años después que, sin ‘Tron’, él no habría hecho jamás ‘Toy Story’. Sin ella tampoco existirían ‘Matrix’ o el Universo Cinematográfico Marvel.

La película ideada y dirigida por Steven Lisberger y protagonizada por Jeff Bridges es un híbrido que podría considerarse de animación con ciertas partes de acción real y un uso pionero del CGI. En realidad, ‘Tron’ solo tiene entre 15 y 20 minutos de animación digital, más de 800 planos en los que los actores son insertados en escenarios digitales, pero su diseño y la forma de trabajar de los creadores la convirtieron en una película que demostraba que había nuevos horizontes que conquistar.

El verano de los efectos especiales

En el verano de 1982 coincidieron en los cines películas como ‘E.T., el extraterrestre’, ‘Poltergeist’, ‘Star Trek II: La ira de Khan’, ‘Blade Runner’ y ‘La cosa’, que en mayor o menor medida imaginaban nuevas realidades y hacían un uso esencial de los efectos, tanto prácticos como digitales. Hollywood era capaz de idear cada vez más mundos nuevos y hacerlos realidad, algo de lo que personas como Steven Spielberg se congratulaban. El director predijo en una revista que algún día “será posible crear una civilización entera con el coste de dos días de rodaje”. Se equivocaba: los efectos digitales no han abaratado tanto el proceso creativo, porque necesitan de grandes y caros equipos informáticos y, obviamente, muchas personas que los controlen.

Ya ese año había personas alzando su voz contra el abuso de los efectos especiales, en detrimento de la calidad de las historias. “Parece que, demasiado a menudo, los efectos especiales se están convirtiendo en el fin así como el medio para hacer cierto tipo de películas. Los resultados pueden variar entre lo brutalmente deshumanizador y lo simplemente aburrido”, lamentaba el historiador John Culhane en el New York Times.

“Ahora hay películas y series de televisión en las que no hay trama ninguna, solo escenas de acción y piruetas. Es una nueva forma de pornografía”, añadía Nicholas Meyer, director de ‘Star Trek II: La ira de Khan’. “La pregunta es: ¿puedes hacer hoy en día una buena historia sobre dos personas que se enamoran o se desenamoran que no esté llena de acción y efectos especiales y que vaya a verla el gran público?”. 40 años después, Hollywood sigue a vueltas con la misma duda.

Photo credit: Disney
Photo credit: Disney

Y en ese contexto, ‘Tron’ fue una película pionera y revolucionaria cuyo legado es inconmensurable. Y como suele ocurrir con tales hazañas, también fue incomprendida. Después de intentar desarrollarla de forma independiente y con la ayuda de empresas informáticas, Lisberger y el productor Donald Kushner recurrieron a los estudios de cine. Warner Bros., Metro-Goldwyn-Mayer y Columbia Pictures no se mostraron interesados, pero Disney sí.

Disney volviendo a la innovación

El hecho de que Disney produjera ‘Tron’ era para algunos una señal de que el espíritu innovador y experimental de Walt Disney seguía vivo en una empresa que, en aquel momento, no pasaba por su mejor momento. “Disney es la primera en contar una historia con CGI, al que Hollywood ve como el heraldo de un gran cambio en su forma de hacer cine”, anunciaba Culhane. “Si estuviera vivo hoy en día, el viejo Walt probablemente diría que ‘Tron’ es su proyecto más excitante en mucho tiempo”, opinaba el periodista David McClain en la Rrevista Video Games Player.

El director aseguró en una entrevista con Den of Geek que los trabajadores del estudio sintieron una emoción parecida a la que había cuando Walt Disney vivía al hacer una película “tan terrorífica y experimental y que preocupaba tanto a la gente”. La clave para que Disney se lanzara a hacer ‘Tron’ fue que había un nuevo jefe en la productora, tan joven como inconsciente. “Tom Wilhite, que dio luz verde a la película, tenía 29 años y se acababa de convertir en la cabeza del estudio”, recuerda Lisberger. “Tom me dijo años después: ‘Es algo bueno que no tenga muchos conocimientos, porque si los tuviera no habría hecho esta película’”.

Pero, aunque Disney se sentía “extrañamente cómoda” haciendo una película tan experimental, el director asegura que la parte de animación digital no era bien recibida. “En aquel momento, eso era el demonio. No puedo explicarte el miedo que la gente tenía a los ordenadores entonces. Y el mensaje que la película lanzaba era: ‘Te da miedo porque no formas parte de ello. No tienes acceso. No tienes ni idea de lo que es. Pero si acaba en tus manos, te sentirás empoderado’”.

Photo credit: Disney
Photo credit: Disney

Del ordenador a la pantalla, por primera vez

‘Tron’ no es la primera película que utilizó CGI. Esa sería ‘Westworld’, más conocida hoy en día por la adaptación de HBO. Y por supuesto ‘La guerra de las galaxias’ y ‘El Imperio contraataca’ habían mostrado el gran potencial comercial de los efectos especiales. Pero lo de ‘Tron’ era algo nuevo: mientras que George Lucas recurrió sobre todo a técnicas más tradicionales como el matte painting y el uso de miniaturas, el equipo de Lisberger creó todo un universo directamente en el ordenador, sin utilizar recursos físicos.

“Lo que ‘Tron’ tiene de único es que estás mirando ideas, no modelos”, explicaba McClain. “En ‘Star Wars’, las naves pilotadas por Luke y Darth Vader son pequeños modelos fotografiados por una cámara en movimiento controlada por un ordenador. Pero en ‘Tron’, no hay modelos. El movimiento está concebido y capturado por una cámara imaginaria definida por el ordenador. La cámara real solo se usa para tomar una foto de la acción plano por plano coreografiada por la cámara imaginaria del ordenador”. En efecto: una de las características más delirantes de ‘Tron’ es que, como en aquel entonces los ordenadores no eran capaces de generar movimiento, los animadores tenían que crear cada fotograma uno a uno y después fotografiar la pantalla con una cámara real. El proceso era largo y costoso.

“En el principio necesitábamos definir tres cosas: necesitábamos objetos que fotografiar, una cámara para fotografiarlos y una fuente de luz para iluminar esos objetos”, explicó Larry Elin, uno de los responsables de las imágenes generadas por MAGI. Elin resumió así, casi sin darse cuenta, los principios básicos del CGI.

Por cada segundo de película animada en ‘Tron’, había unos 100 millones de bits de información en el ordenador. Diseñaban cada fotograma y se lo enseñaban al coordinador de efectos especiales, Richard Taylor, por Internet (“usando lo que es conocido como un modem, podemos enviarle la imagen desde nuestro ordenador en Nueva York a través de las líneas telefónicas a la oficina de Richard en California”, explicaba Elin). “Cuando el fotograma está terminado y satisface a todo el mundo, entonces lo fotografiamos desde una pantalla de alta resolución”.

Photo credit: Disney
Photo credit: Disney

Para crear las secuencias generadas por ordenador, Disney recurrió a cuatro empresas que diseñaban gráficos digitales: Information International, Inc., MAGI, Robert Abel and Associates y Digital Effects. El problema de trabajar con cuatro empresas distintas es que después el equipo de la película tenía que hacer un trabajo de homogeneización para juntar las imágenes creadas, descartando algunas de ellas.

Cada mañana un nuevo avance tecnológico

“Nada de lo que necesitábamos existía”, explicó a Variety Bill Kroyer, coreografiador de imágenes digital. “No se nos ocurrió la película para explotar tecnología existente. Se nos ocurrió la película y entonces dijimos: ‘Creemos que podemos crear la tecnología mientras la hacemos’”. Para él, trabajar en ‘Tron’ era “como la mañana de Navidad cada día” porque a menudo llegaban a la oficina para descubrir una nueva invención tecnológica.

‘Tron’ utilizó tantas técnicas novedosas que no todas se volvieron a usar en otras producciones. Uno de los recursos fue la animación retroiluminada (“backlit animation”), que consistía en rodar las escenas en acción real en blanco y negro de gran contraste y en un set con fondo negro (no verde ni azul, como se hace ahora). Esas imágenes eran sometidas a un complejo proceso que acababa creando las escenas en las que los personajes estaban en el mundo digital con el ya mítico aspecto de neones que tiene la película. Otros recursos más tradicionales utilizados fueron el matte painting y rotoscopia.

Photo credit: Disney
Photo credit: Disney

La parte más icónica de la película, las carreras de motos, sí fue hecha con CGI, aunque el proceso no tenía nada que ver con cómo se trabaja ahora. El ordenador con el que MAGI creó esas escenas solo tenía 2MB de memoria (una comparación útil: el portátil en el que se ha escrito este texto tiene 16GB de memoria), y guardaban el trabajo en un disco de 330MB que ocupaba lo mismo que una lavadora. “Nuestro sistema no era capaz de guardar suficiente información para que pudiéramos crear imágenes a gran distancia”, recuerda Chris Wedge, quien por entonces era animador en MAGI y acabaría co-fundando Blue Sky Studio y dirigiendo ‘Ice Age’. “Teníamos una función de niebla que ayudaba, y llegada una cierta distancia, mezclábamos la moto con el negro para que fuera desapareciendo. Richard Taylor solía decir: ‘Cuando dudéis, ¡mezcladlo con negro!’”.

A lo largo del proceso de producción, muchas personas del equipo no entendían del todo lo que estaba ocurriendo en la pantalla. Los actores, desde luego, no sabían cuál sería el resultado final: solo sabían que estaban grabando escenas en un estudio negro, vestidos con trajes incomprensibles y luchando contra el aire. Los ejecutivos del estudio tampoco lo tenían nada claro. “Era una película difícil de evaluar mientras se rodaba porque no tenías el escenario delante”, recuerda Ron Miller, el presidente de Disney entre 1980 y 1984, en una entrevista con Jim Hill Media. “Tenías todo tipo de partes que se juntaban y acabarían creando la escena. Pero mirar lo rodado cada día, en mi mente, era un poco desconcertante. No entendía del todo lo que estaba pasando”.

Pionera y novedosa, un fracaso en taquilla e ignorada por la Academia

‘Tron’ fue la película que imaginó por primera vez el “ciberespacio”, y para ello los productores contrataron a varios artistas entre los que estaban Jean Giraud, alias Mobius, y Syd Mead, que también trabajaron en películas como ‘Alien’ o ‘Blade Runner’. Pero también fue visionaria en otro aspecto: Lisberger, inspirado por un vídeo de imágenes digitales creado por la empresa MAGI y la primera vez que jugó a ‘Pong’, supo ver la importancia que los videojuegos empezaban a tener en la cultura popular. Ya por aquel entonces la industria de las consolas generaba entre 8.000 y 9.000 millones de dólares al año, triplicando los 3.000 que generaba Hollywood. ‘Pac-Man’ recaudó 1.200 millones de dólares en 1981, tres veces lo que ‘La guerra de las galaxias’, por aquel entonces la película más taquillera de la historia, había recaudado tras cinco años en cartelera.

Cuando se estrenó, hubo críticas para todos los gustos. Roger Ebert la defendió con entusiasmo, calificándola como “deslumbrante, un espectáculo tecnológico de sonido y luz que es sensacional, inteligente, estiloso y divertido”. Por otro lado Janet Maslin en el New York Times dijo que la animación digital era estimulante y novedosa, pero acababa cansando: “¿Y cómo no va a hacerlo? Es ruidosa, luminosa y vacua, y es lo único que la película ofrece”. Variety también lamentaba que, a pesar de las “delicias visuales”, la historia no estuviera a la altura.

La película recaudó 50 millones de dólares en todo el mundo, 33 de ellos en Norteamérica. Eso la convirtió en la cinta de acción real más taquillera de Disney durante cinco años, pero ‘Tron’ fue considerada una decepción comercial. No solo había costado la friolera de 20 millones, sino que el histórico éxito de ‘E.T.’ hizo que ese año se revaluaran al alza los datos de taquilla. A partir de entonces, un taquillazo tenía que recaudar más que antes para serlo. “Creo que la película debería haber hecho al menos 50 % más de lo que hizo”, analizó Miller. “Creía que iba a ser una película mucho más grande por su frescura y su originalidad y todo eso. Pero quizá no comunicamos lo que teníamos de forma correcta, quizá no la vendimos de forma correcta. Creo que la gente estaba algo confusa con la animación digital”.

Photo credit: Disney
Photo credit: Disney

La Academia tampoco la recibió con buenos ojos. Aunque la nominaron a los Oscar a mejor vestuario y sonido, ‘Tron’ estuvo entre las candidatas a los mejores efectos especiales. “La gente tenía tanto miedo al CGI en 1982 que la Academia nos eliminó de la categoría porque decían que habíamos hecho trampas”, explicó el productor Justin Springer a Den of Geek. Con el tiempo, la Sociedad de Efectos visuales la acabó situando como la sexta en su lista de las 50 mejores películas, y la Academia ha mencionado su importante legado tecnológico.

Aunque inspiró a gente como John Lasseter y adelantó en algunos aspectos a George Lucas, el visionario Steven Lisberger está lejos de haber construido un imperio multimillonario como ellos. ‘Tron’ sí merece la manida frase de que estaba adelantada a su tiempo. “La lección que uno aprende”, ha dicho Lisberger, “es que si vas contra el status quo pagas un precio. Es difícil enfatizar cuánto terror daban los ordeandores a la gente, y en particular a Hollywood. La amenaza que ‘Tron’ representaba era que de alguna forma los ordenadores iban a involucrarse en la forma de hacer cine y que iban a involucrarse en nuestras vidas”.

Hoy en día no sabríamos vivir sin ordenadores, y Hollywood no sabría hacer películas sin ellos. ‘Tron’ abrió la puerta, pero el paso era ineludible.

SUSCRÍBETE YA A DISNEY+

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente