4 series sobre el fin del amor para ver en Netflix y volver a disfrutar la vida de soltero

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Neil Patrick Harris hace todo. Nos hace reír, nos hace reflexionar y nos hace recorrer Nueva York mientras lidia con una ruptura amorosa inesperada en la nueva serie de Netflix, Desparejado.

En momentos como los que vive su personaje es difícil ver más allá del vacío que deja la persona que se va. Por suerte, con la gran cantidad de servicios de streaming, la distracción está al alcance de la mano.

Para romper con el estado de desamor, proponemos cuatro series para distraerse y divertirse; comedias cuyos protagonistas superan el conflicto y disfrutan de su nueva vida de solteros.

Uncoupled, con Neil Patrick Harris

Tu pareja cumple 50 años. No quiere festejar, pero sabés que es una fecha especial, de esas que no se olvidan. ¿Qué hacés? ¿Respetás su deseo?

Michael (Neil Patrick Harris), un broker inmobiliario que hace 17 años vive felizmente en pareja con Colin (Tuc Watkins), no lo respeta. Promete una cena íntima, pero planifica un evento extravagante con decenas de invitados. ¿El resultado? Colin lo deja en la puerta del salón, justo antes de entrar.

Así comienza la recién estrenada Uncoupled o Desparejado, de Netflix. Los autores de la serie son Jeffrey Richman y el creador de Sex and the city, Darren Star. Y se nota. En los ocho capítulos que dura, se despliegan todos los estadíos del desamor en el mismo escenario que caminan Carrie y sus amigas: la ciudad de Nueva York.

Con menos teléfonos fijos y más celulares inteligentes, Michael se enfrenta a la tristeza de haber perdido a su pareja y al miedo de encontrarse a sí mismo como un hombre gay, soltero y de cuarenta años que nunca usó una app de citas.

Please like me

Es australiana, es divertida y, por momentos, algo incómoda. Muchos medios de comunicación la han comparado con Girls, de Lena Dunham. Please like me (2013), comedia dramática creada e interpretada por Josh Thomas, inicia con una ruptura amorosa que sacude mucho más que las emociones del protagonista.

Cuando su novia lo deja, o precisamente gracias a eso, Josh asume su identidad gay. Ese mismo día, el joven se muda para cuidar a su madre depresiva y, en un contexto nuevo e inesperado, comienza a explorar su sexualidad.

Con encanto y un sabor agridulce, a lo largo de sus cuatro temporadas aparecen nuevas amistades, nuevas tristezas y también nuevos amores. Todo esto matizado por un escenario colorido y una banda de sonido que hace valer el volumen. Es imperdible y está en Netflix.

Crazy ex girlfriend

Rebecca Bunch es una abogada adicta al trabajo que, luego de un pico de estrés, decide dejar Nueva York y mudarse a un lugar impensado: West Covina, California, a dos horas de la playa, cuatro horas con tráfico. ¿Qué la espera en esa ciudad alejada del océano y las corporaciones? La fantasía de reencontrarse con un amor de verano, Josh Chan.

En Crazy ex girlfriend (2015) la palabra clave es fantasía y el concepto que le sigue muy de cerca es salud mental. La ficción está protagonizada por su co-creadora, Rachel Bloom, y no es sólo una comedia, también es un musical.

La serie se ríe de la protagonista, con la protagonista y también del género. Es delirante, da un poco de vergüenza ajena y, en una verdadera evolución del personaje, habla (y canta) sobre el problema de salud que, en muchas ocasiones, nubla su vínculo con los otros.

¿Por qué la sumamos a la lista para sacudirse el desamor? Porque Rebecca, aún inmersa en su fantasía, plantea una búsqueda de superación. Quiere salir del estado en el que está. Quiere estar mejor.

El humor británico de Crashing

Si te enganchaste con Fleabag, la serie escrita y protagonizada por Phoebe Waller-Bridge en Amazon Prime Video, Crashing (2016) te va a gustar y mucho. De la misma creadora, se trata de una joya británica, una comedia de esas que califican como witty, ingeniosas.

La historia tiene lugar en el interior de una casa comunitaria que supo ser un hospital. Con menos romance que las anteriores, cuenta la vida de un grupo de veinteañeros que, a veces amigos, a veces amantes, se ven obligados a vivir juntos. Uno de ellos es un muy sexualizado Jonathan Bailey, el Anthony Bridgerton de la serie de época que nos hizo más colorida la pandemia.

¿Lo mejor de la miniserie? Los diálogos desprejuiciados sobre el cuerpo y la capacidad de reírse del sexo. ¿Lo peor? Dura sólo seis episodios y, claro, nos deja con ganas de más. Como las anteriores, está disponible en Netflix.

Con estas cuatro series, dejamos muchas horas de entretenimiento para salir de ese espacio mental que crea una ruptura. La perspectiva de otros, aunque sean personajes de ficción, siempre ayuda a mirar el problema desde un lugar diferente. Aunque sea desde otra posición en el sillón. Después del fin del amor, eso es todo lo que se necesita volver a salir.