Los 4 peores hábitos para el cerebro, según la ciencia

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Photo credit: PM Images - Getty Images
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El cerebro está más conectado con el resto del cuerpo de lo que algunos pueden suponer. Así lo han detectado numerosas investigaciones científicas que han revelado que algunos hábitos físicos alteran al cerebro y, por tanto, la calidad de vida en general. De ahí que los expertos hayan precisado cuatro malas costumbres físicas que afectan a este órgano clave y que se pueden cambiar fácilmente.

Menos tiempo sentado, mejor memoria

El primer paso es la actividad. Para mejorar la memoria hay que pasar menos tiempo sentado. Puede parecer algo sin conexión, pero un estudio publicado en la revista científica PLOS One señaló que los escaneos del cerebro indicaban que quienes pasaban más horas sedentarias en una silla tenían una capa más fina en las regiones del lóbulo medio temporal, la zona del cerebro esencial de la memoria. Además, otras investigaciones han atisbado una relación entre el sedentarismo y la demencia y el declive de la capacidad cognitiva.

El consejo: una alarma de inactividad

Para evitar esta situación, Rudolph Tanzi, director de la Unidad de Investigación de Genética y Envejecimiento de la Escuela Médica de Harvard, recomienda moverse cuando se llevan 15 o 30 minutos sentado. Para ello, da el truco de utilizar una pulsera o reloj de actividad y bajar el tiempo de aviso de inactividad (habitualmente se establece por defecto entre 50 y 60 minutos). Como mínimo hay que moverse cinco minutos cada hora, según han comprobado las investigaciones científicas durante los confinamientos.

"Muévete para estar activo. Camina por la casa, haz algunos fondos en la encimera de la cocina o algunas sentadillas o una carrera rápida por el vecindario", pone como ejemplos el codirector del Centro McCance para la Salud del Cerebro en el Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos). Es una de las maneras para poner a tu cerebro en forma.

Aislarse reduce las capacidades del cerebro

Otro factor clave que podría pasar desapercibido es la soledad. Una investigación publicada en la revista científica The Journals of Gerontology: Series B en julio del año 2021 descubrió que las personas con menor vida social disponen de una menor masa gris, la capa de que procesa la información. Es decir, que a menos socialización más probabilidades de acelerar la pérdida de habilidades cognitivas o de que se desarrolle la enfermedad de Alzheimer.

El consejo: Crear un pequeño grupo social y mantener la conexión

El experto de Harvard recomienda recuperar las redes sociales y una parte de los hábitos que se perdieron durante los confinamientos de la pandemia de covid en el año 2020. Los expertos agrupado siete consejos básicos para afrontar la soledad.

"Busca a dos o tres personas con quienes puedas compartir cualquier cosa. Haz que sea tu grupo social de apoyo. Escribe mensajes o llama con frecuencia o pacta una reunión virtual una vez a la semana (no hace falta alcohol de por medio)", sugiere Rudolph Tanzi. Las ventajas son que se estimularán funciones del cerebro gracias a las interacciones y al mismo tiempo se formará una red de gente que se cuida mutuamente.

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El estrés crónico elimina células cerebrales

El tercer factor que perjudica al cerebro es el estrés crónico. Este tipo de problema elimina células y perjudica al córtex prefrontal, la zona encargada del aprendizaje y de la memoria. La conexión es tan sencilla como que a mayor cantidad de reacciones de estrés, el cerebro irá perdiendo su capacidad.

El consejo: aprender a controlar la tensión y generar calma

No es fácil solucionar este problema en una sociedad competitiva y acelerada, pero los expertos apuntan al autocontrol y al trabajo mental. Hay varios trucos para aprender a controlar la ansiedad y el estrés. Trabajar con las respiraciones para relajarse ya sea con yoga o con sencillos pasos individuales rebajará la tensión. También se puede preparar el cerebro para tomarse las cosas con mayor calma o con una perspectiva menos intensa para aceptar diferentes situaciones. Además, Rudolph Tanzi apunta a que reducir el ego también puede servir como ayuda para mantener el control con más facilidad.

Dormir poco reduce la capacidad de razonamiento y de solucionar problemas

El último punto es quizás uno de los más conocido y en los que más insisten los científicos. El descanso es fundamental para las actividades del cerebro. No completar los ciclos de sueño o dormir menos de siete horas cada noche perjudicará a la memoria, el razonamiento y la solución de problemas.

El consejo: acostarse antes para completar las horas adecuadas

Por un lado, se puede tratar de resolver los problemas de insomnio. Por otro lado, se puede afrontar un horario de sueño más adecuado con las horas necesarias para el descanso. El director de la Unidad de Investigación de Genética y Envejecimiento de la Escuela Médica de Harvard sugiere como un primer paso sencillo acostarse una hora antes de lo habitual y en el caso de despertarse antes aguardar en la cama con la mente relajada. "Aunque estés despierto un tiempo, tendrás una hora extra para lograr el tiempo adecuado", recuerda el experto. Otra opción es aprender a calcular cuándo deber irte a dormir.

También es útil evitar las luces artificiales y pantallas un período de tiempo antes de acostarse, así como dedicarse a actividades menos activas en las horas previas. Ejercicios de relajación o estiramientos pueden también ser útiles para la fácil transición al descanso. Una rutina adecuada es clave para dormir descansar bien toda la noche.

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