4 cambios necesarios para que un adulto sedentario tenga un corazón sano

Ya es hora de implicarte en serio en el cuidado de tu salud. Empieza haciéndote una promesa para prevenir el desarrollo de la patología más mortal

Las Enfermedades Cardiovasculares afectan más a mujeres (54 por ciento) que a hombres (46 por ciento). Suceden cuando, por ejemplo, hay una falta de riego sanguíneo al músculo del corazón y se desarrolla una angina de pecho o un infarto de miocardio. (Foto: Getty)

Cada año, 17,5 millones de personas mueren de enfermedades cardiovasculares (ECV), incluidas enfermedades cardíacas e infartos cerebrovasculares. En la actualidad, es el asesino número uno del mundo y se estima que para 2030 esta cifra aumente a 23 millones.

Pero las enfermedades cardiovasculares no solo son la primera causa de muerte en el mundo; también lo son en nuestro país, responsables del 30 por ciento del total de defunciones, por delante de los tumores y de las enfermedades respiratorias.

En realidad no tiene que ser de esta manera. Al hacer solo unos pequeños cambios en nuestras vidas, todos podemos tener vidas más largas, mejores y más sanas para el corazón. Se trata de decirse a sí mismo, a las personas que te importan y a las personas de todo el mundo: “¿Qué puedo hacer ahora para cuidar de MI CORAZÓN … y TU CORAZÓN?”

Y es que tal y como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS) podemos prevenir la mayor parte de las muertes cardiovasculares mediante la práctica de pequeños cambios en nuestro estilo de vida diario, como seguir una alimentación equilibrada e ingerir bebidas más saludables, realizar más ejercicio físico y dejar el consumo de hábitos nocivos para nuestra salud como el tabaco y el alcohol.

Cocinar en familia ayuda a asentar las bases de una buena alimentación y estimula a los más pequeños permitiendo el desarrollo de habilidades perceptivas relacionadas con la atención y la memoria. (Foto: Getty)

Estos pequeños cambios pueden hacer una poderosa diferencia en nuestra salud cardiovascular; de hecho, el 80 por ciento de las muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares podrían evitarse mediante el control de los cuatro principales factores de riesgo: el consumo de tabaco, dieta poco saludable, la inactividad física y el uso nocivo del alcohol.

Así que esta es tu oportunidad de hacer una promesa. Una promesa de cocinar y comer de forma más sana, de hacer más ejercicio y alentar a tus hijos a ser más activos, de decir no a fumar y de ayudar a tus seres queridos a dejarlo.

Jugar, caminar, hacer tareas del hogar, bailar ¡todo cuenta! (Foto: Getty)

Para lograrlo trata de llevar a la práctica estas pautas recogidas en la campaña “Mi corazón, tu corazón”, promovida por Cardioalianza y la World Heart Federation para generar concienciación acerca de las enfermedades cardiovasculares y sobre la importancia de cuidar de nuestra salud hoy para prevenir el desarrollo de estas patologías el día de mañana.

  • Reduce las bebidas y los zumos de fruta azucarados. En su lugar, elije agua o zumos no azucarados.
  • Sustituye los dulces por fruta fresca como una alternativa saludable.
  • Intenta incluir en tu dieta 5 porciones de frutas y verduras al día, tanto frescas como congeladas, enlatadas o deshidratadas.
  • Mantén el consumo de bebidas alcohólicas dentro de los límites recomendados.
  • Trata de limitar los alimentos procesados y envasados que a menudo son altos en sal, azúcar y grasa.
  • Prepara en casa comida saludable para llevar al colegio o al trabajo.
  • Intenta realizar como mínimo 30 minutos de actividad física moderada 5 días a la semana.
  • O al menos 75 minutos de actividad física moderada 5 días a la semana.
  • Sé más activo/a todos los días: usa las escaleras, camina o ve en bicicleta en vez de
    conducir.
  • Haz ejercicio con amigos y familiares: ¡estarás más motivado y será más divertido!
  • Descarga una aplicación para hacer ejercicio o usa un podómetro para realizar un seguimiento de tu progreso.
  • Decir no al tabaco es lo mejor que puedes hacer para mejorar la salud de tu corazón.
  • A los 2 años de dejar de fumar se reduce sustancialmente el riesgo de padecer una enfermedad coronaria.
  • A los 15 años de dejar de fumar, el riesgo de enfermedades cardiovasculares (ECV) vuelve
    a ser como el de una persona no fumadora.
  • La exposición al ‘humo de segunda mano’ también es una causa de ECV en los no fumadores.
  • Así que al dejar de fumar no solo mejorarás tu salud sino también la de aquellos que están a
    tu alrededor.
  • Si tienes problemas para dejar de fumar, solicita la ayuda de un profesional y/o pregunta a tu empresa/organización si ofrecen servicios para dejar de fumar.

¿Llevas una vida sedentaria? ¿Cómo crees que podrías reducir tu riesgo cardíaco?

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