Hacer 4.000 pasos al día puede reducir el riesgo de sufrir demencia

Photo credit: Halfpoint Images - Getty Images
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Uno de los pilares básicos para llevar una vida activa es caminar, sin duda. Además de llevar una alimentación saludable y hacer ejercicio de forma habitual. Para mantenernos en movimiento, siempre hemos escuchado que lo recomendable es hacer 10.000 pasos al día pero, si algún día no llegamos, ¿qué pasa? Según el último estudio publicado en JAMA Neurology, empezamos a ver beneficios a partir de los 4.000. Mejoramos la salud de nuestro cerebro, lo que se traduce en un riesgo menor de sufrir demencia.

"Existe evidencia de que la actividad física puede mejorar la prevención de la demencia entre la población general. Sin embargo, las personas no son lo suficientemente activas", dijo Borja del Pozo Cruz, PhD , profesor asociado de salud de la población en la Universidad del Sur de Dinamarca y autor principal del estudio. Es por el sedentarismo instaurado por el que los doctores han comenzado a recomendar pasos diarios, es una forma estimada y fácil de calcular y ponernos un reto diario.

Los datos son llamativos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 55 millones de personas en todo el mundo tienen demencia y se estima que hay casi 10 millones de casos nuevos cada año. Y los pronósticos no son nada alentadores, se prevé que cantidad de casos de demencia en personas mayores de 40 años se triplicará para 2050.

Relación entre caminar y reducir el riesgo de sufrir demencia

Este estudio reunió a 78,430 adultos entre las edades de 40 a 79 años, a los que se les pidió que utilizaran una pulsera que contabilizara sus pasos y midiera su progresión durante una semana. Los investigadores analizaron estos datos e hicieron un seguimiento de los pacientes a lo largo de 7 años.

El estudio no incluyó a los participantes que tenían antecedentes de enfermedad cardíaca, cáncer o demencia al comienzo del estudio; todos los participantes estaban libres de enfermedades en los primeros dos años.

Además, se concluyó que había relación entre el número de pasos y el riesgo -a más pasos, menos posibilidades-. Las personas que caminaban un promedio de 9826 pasos al día parecían ser las menos propensas a desarrollar demencia. Específicamente, se necesitó caminar casi 9800 pasos para reducir el riesgo de demencia en un 50 %.

La cantidad mínima de caminata en la que los investigadores aún observaron un efecto sobre el riesgo de demencia fue de 3826 pasos. Los investigadores encontraron que caminar casi 3800 pasos se vinculó con una incidencia de demencia un 25 % menor.