Las 25 fobias más raras y curiosas del mundo y su origen

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Photo credit: DNY59 - Getty Images
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Todo el mundo tiene sus fobias o como mínimo algún miedo o manía extraña. Es normal que no te gusten los payasos, que te dé cosica estar en espacios pequeños o que incluso sientas un pavor irracional al vaso vacío de cerveza, algo que se llama cenosilicafobia por cierto. Aunque si estás obsesionado con que Matías Prats se cuele en tu casa de madrugada y tienda la ropa de tu lavadora mezclando las pinzas de madera con las de plástico, quizá deberías buscar ayuda psicológica.

Además, las fobias no respetan ni siquiera a los famosos. ¿Sabías que de todas las cosas que podían traumatizar al maestro del suspense Alfred Hitchcock –ya sabes, las duchas, los pájaros, las ventanas indiscretas– lo que más odiaba eran los huevos, concretamente los que estaban muy poco hechos?

Tampoco se salva Megan Fox (aquí tienes 20 fotos de su juventud para que las aprecies en su justa medida), porque la actriz odia el papel, una fobia que no debe ser fácil cuando te dedicas a leer guiones para ganarte la vida. La protagonista de Trnsformers asegura que a veces incluso tiene que tener un vaso de agua cerca para poder mojar bien el dedo antes de pasar una página. No le recomendamos entonces leerse estos libros largos ideales para las vacaciones.

Photo credit: Getty Images
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Y ni siquiera ser el tío más cool del planeta salva a Matthew McConaughey, que tiene miedo de las puertas giratorias y también de los túneles. Aunque realmente estar en un túnel no le molesta, sí lo hace el hecho de tener que pasar por debajo de la tierra para entrar en él. Qué cosas.

Luego, aunque no lo creas, están las fobias muy muy concretas que al menos una persona ha asegurado tener. Es el caso de la cronohipocondría, el miedo a viajar al pasado solo para contraer una enfermedad ya curada de la que se muere porque la máquina del tiempo se estropea. También la numerofobia hiperespecífica, que puede darse con un miedo al número 1.441 o al -35, si sientes que una de esas cifras te acecha por la razón que sea.

Pero entre esas y los miedos más usuales que mucha gente padece por desgracia, como el miedo a volar o a los espacios abiertos, están todas estas 25 fobias curiosas. Empezando por la...

Araquibutirofobia: miedo a que la mantequilla de cacahuete se te pegue al paladar

Aunque este fenómeno le ha ocurrido a todo el mundo en un momento u otro, aunque sea con alguna otra sustancia pegajosa, las personas con araquibutirofobia le tienen un miedo extremo. La gravedad varía de una persona a otra. Algunas personas con esta afección pueden comer pequeñas cantidades de mantequilla de cacahuete, pero otras evitarán por completo comer eso o cualquier cosa con una consistencia similar.

Decidofobia: miedo a tomar decisiones

Esto es mucho más serio que tratar de decidir cuál de las series de estreno en Netflix vas a ver hoy. La decidofobia hace que a quienes la padecen les resulte casi imposible decidir cualquier cosa, desde qué comer hasta si deben o no hacerse un tatuaje. Las personas que padecen esta fobia no confían en sí mismas para tomar decisiones y pueden confiar en otra persona, o en algo externo como la astrología, para que les ayude.

Nomofobia: miedo a quedarse sin el teléfono móvil

Es muy probable que tanto tú como nosotros suframos este trastorno. Las personas con nomofobia experimentan una ansiedad excesiva por no tener el teléfono consigo, por tener la batería baja o por que el móvil esté sin cobertura. Lo que viene siendo cualquier lunes por la tarde.

Plutofobia: miedo al dinero

Personalmente, consideramos que al igual que el Tío Gilito, nunca tenemos el suficiente dinero. Pero hay quien tiene un miedo mortal a la pasta gansa, al parné, a la riqueza en general, vaya. Las personas con plutofobia pueden temer a las personas ricas o temer llegar a serlo ellas mismas, por lo que pueden llegar a sabotear sus carreras para evitar ganar más dinero o hacerse ricos.

Photo credit: retales botijero - Getty Images
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Xantofobia: miedo al color amarillo

Las personas con esta extraña fobia suelen tener miedo a cualquier objeto de color amarillo, como los plátanos, las flores, las personas con ictericia o directamente cualquier episodio de Los Simpson. Las personas con xantofobia deben evitar el color amarillo a toda costa, algo bastante complicado en el día a día.

Optofobia: miedo a abrir los ojos

Este miedo puede ser extremadamente debilitante, ya que es difícil para un individuo llevar a cabo las actividades diarias sin abrir los ojos. Que se lo digan a Sandra Bullock en A ciegas. Las personas con optofobia pueden preferir permanecer en interiores o en zonas poco iluminadas.

Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: miedo a las palabras largas

Leer tu propia fobia te produce fobia si tienes esta fobia. ¿Que irónico, eh?

Photo credit: Archive Photos - Getty Images
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Corofobia: miedo a bailar

Si las discotecas, las bodas, las fiestas de pueblo y las niñas pequeñas con tutús te llenan de una abrumadora sensación de susto y disgusto, podrías estar sufriendo corofobia: el miedo a bailar. Independientemente de tu habilidad para el baile y de si tienes que salir a la pista o no, cualquier situación o acontecimiento relacionado con el baile puede ser una fuente de miedo para los corofóbicos.

Neofobia: Miedo a las cosas nuevas

Mientras que muchas personas desconfían del cambio, la neofobia es una manía que se refiere a un miedo intenso e irracional a todas las cosas y experiencias nuevas. Las investigaciones también han demostrado que el estrés de la neofobia puede acortar la esperanza de vida. Una curiosidad: los cuervos la padecen.

Singofobia: miedo a los familiares

Muchos de nosotros experimentamos a veces vergüenza o irritación con nuestros familiares, sobre todo en la cena cde Nochebuena. Sin embargo, los que padecen singofobia sufren un miedo excesivo a cuñados, padres, hermanos o primos terceros incluso.

Pogonofobia: miedo a las barbas

Este es el miedo irracional, persistente y a menudo injustificado a las barbas, aunque sean unas barbas tan molonas como estas. En Estados Unidos al menos, las madres suelen advertir a sus hijas que "nunca se fíen de un hombre con barba a menos que sea Papá Noel" y allí no ha habido un presidente con barba desde el siglo XIX. Por algo será.

Photo credit: Tim Platt - Getty Images
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Turofobia: miedo al queso

¿Pero a quien no le va a gustar el exquisito, variado y oloroso queso? A mucha gente, al parecer. Pero si ese miedo sube de nivel se convierte en turofobia, que a menudo tiene su origen en un incidente relacionado con el queso, especialmente en la primera infancia. Ser obligado a comerlo, especialmente cuando se es intolerante a la lactosa, puede crear una aversión de ansiedad hacia este alimento.

Efebifobia: miedo a la muchachada

¿Alguna vez has ido caminando por la calle, has visto un puñado de chavales y has pensado: tengo que salir de aquí? Si es así, puede que tengas esta fobia, que es, obvio, el miedo a los adolescentes.

Eisoptrofobia: miedo a los espejos

A veces denominada también espectrofobia o catoptrofobia, quienes la padecen suelen ser incapaces de mirarse en un espejo. En los casos más graves, esta ansiedad puede extenderse también a superficies reflectantes como el cristal o el agua estancada. Uno de los orígenes de esta fobia gira en torno a las supersticiones relacionadas con los espejos. El miedo a ver algo sobrenatural o a romper un espejo y recibir siete años de mala suerte puede hacer que alguien desarrolle esta fobia. En otros casos, puede derivarse de la baja autoestima y la aversión a verse a sí mismo.

Onfalofobia: miedo al ombligo

¡Qué cosas, dirás a estas alturas! Pero si tú sufrieras esta fobia, evitarías piscinas y playas, donde los ombligos expuestos son más habituales. Y en los casos más graves,hasta te taparías tu propio ombligo con cinta adhesiva o una tirita para no verlo ni tocarlo.

Clofobia: miedo a los periódicos

Esta fobia suele estar relacionada con el tacto, el sonido y el olor de un periódico. Pero vaya, ¿quién los necesita habiendo webs con tanta y tanta información y cosas divertidas e interesantes como esta? Ajá.

Quirofobia: miedo a las manos

Ya sean tus propias manos o a las de otros, a menudo es el resultado de un acontecimiento traumático, como una lesión grave en la mano o una enfermedad crónica como la artritis.

Ciberfobia: miedo a los ordenadores o a la tecnología

Esta fobia la sufren a menudo las personas mayores que tienen problemas para adaptarse al uso de las nuevas tecnologías, como los ordenadores, las tablets o los smartphones. Es una pena, porque se pierden webs con tanta y tanta información y cosas divertidas e interesantes como esta.

Photo credit: Peter Dazeley - Getty Images
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Emetofobia: miedo a vomitar

En un episodio de Seinfeld, Jerry presumía de una magnífica racha de 13 años sin vomitar. Todo un honor para un emetofóbico. Las personas con este miedo tienen miedo de vomitar y miedo de escuchar la palabra vómito y algunas mujeres dicen que tienen miedo incluso de quedarse embarazadas porque tienen miedo de vomitar con las náuseas matutinas.

Gamofobia: miedo al matrimonio

Como en Novia a la fuga de Julia Roberts, pero sin toda la parte divertida.

Somnifobia: miedo a dormir

Has oído hablar del insomnio, quizá incluso lo sufras tú y estas claves para dormir mejor te ayudarán, pero tener una fobia al sueño va más allá de ese tipo de ansiedad y las personas somnifóbicas pueden tener ataques de pánico a la hora de dormir o quedarse despiertas hasta el punto de agotarse y que su salud peligre.

Lutrafobia: miedo a las nutrias

La mayoría de las personas que temen a las nutrias han sido atacadas o mordidas por una, o han visto cómo le ocurría a otra persona. Cuidado con las nutrias. Mucho cuidado.

Penterafobia: miedo a las suegras

Vale, vale, todo el mundo tiene un poco de miedo a su suegra. Pero esta fobia lleva las cosas al siguiente nivel. Suele aparecer después de experimentar algún tipo de acontecimiento traumático. Quizá ver una película con ella ayude a limar asperezas...

Deipnofobia: miedo a cenar

Cualquiera que sufra esta fobia va a tener difícil probar, por ejemplo, uno de estos restaurantes de moda en Madrid. Una pena. Como la mayoría de las fobias, esta también suele desencadenarse por algo traumático ocurrido en el pasado, como una horrible cita a ciegas.

Fobofobia: miedo a tener una fobia

Y por fin, la madre de todas las fobias. La fobia para controlar a todas las demás. Aunque, ¿si sufres fobofobia no puedes tener ninguna otra fobia y por lo tanto gozas de buena salud mental? Seguro que al menos no tienes la comosellamefobia que nos acaba de entrar al pensar que este artículo tenga en realidad 24 o 26 fobias. Argh.