12 trucos para evitar la contaminación cruzada si eres un Sin Sin

¿Alguien de tu entorno es intolerante, celíaco o alérgico a algún ingrediente? Calma, una experta en alergias e intolerancias alimentarias nos da las claves para cocinar recetas sabrosas y saludables sin complicaciones

Para rebozar estas croquetas de jamón y boletus puedes utilizar copos de patata, de maíz o incluso almendra molida. (Foto: Singlutentaciones/Facebook)

“Cada vez hay más gente a nuestro alrededor que no puede tomar algo: celíacos, alérgicos a la leche, al huevo, a los frutos secos… Llegan a una fiesta de colegio, a una reunión de empresa, a cualquier evento o celebración y apenas pueden probar bocado”, nos cuenta Gabriela Marchesotti, master en Bromatología y Control de Calidad de los Alimentos y consultora experta en alergias e intolerancias alimentarias.

A ella le tocó vivirlo cuando descubrió que su hija era celíaca. “Al principio cuando te dan el diagnóstico de una enfermedad de este tipo te da un shock: no sabes por dónde empezar a organizarte”, nos cuenta la fundadora de la primera pastelería de diseño sin gluten en Madrid, Singlutentaciones.

Entonces (hace 14 años) buscó información en internet y acudió a la Asociación de Celíacos donde empezó a informarse y documentarse comprando libros sobre el tema en todos los países que visitaba. “Empecé a hacer experimentos, comprando y probando distintos productos sin gluten. Primero desarrollas tu afición por leer etiquetas, aprender qué marcas son más serias, buscas por todo tipo de establecimientos… luego sigues con las recetas: revisas toda tu despensa y empiezas a experimentar, reemplazando en las recetas tradicionales los ingredientes peligrosos”.


Los fracasos no tardaron en llegar, un montón de comidas iban a la basura, y vuelta a empezar. Durante meses observó cómo se comportan las harinas, cómo funcionaban las mezclas de diferentes marcas, con cuánto tiempo de cocción y con qué métodos de elaboración. Es decir, pasó del caos al control porque “no es cuestión de horas, sino de días, grandes fracasos y pequeños logros que te dan ánimo para seguir. La recuperación de la salud de la persona celíaca te da muchas más fuerzas y ánimo para seguir experimentando nuevas recetas (¡hasta 80!), hasta que conseguí lograr el catálogo y la variedad que vas a encontrar en Pastelería Sin Sin“.

Su motivación es crear recetas para tener un mundo inclusivo, que no se noten las diferencias porque un celíaco es una persona normal que sigue una dieta diferente. La clave está en crear nuevos productos, explorando las tradicionales recetas familiares o encontrando soluciones a otras para conseguir el mejor resultado sin utilizar los ingredientes de siempre. Por ejemplo, harina de algarroba en lugar de cacao.


Además, “este tipo de dieta, añade Marchesotti, nos empuja a llevar una alimentación más sana porque tienes que preparar las recetas desde cero como las salsas de tomate, utilizando  tomates frescos y, claro, los resultados son buenísimos. Al desechar muchas comidas preparadas o congeladas, y acudir a verduras, legumbres, carnes y pescado mejoras tu bienestar y el de toda la familia. Es cierto que da más trabajo en esta vida ajetreada que llevamos, pero también ofrece mayores recompensas y satisfacciones”.

Disfrutar de un dulce o un postre es posible también para los celíacos e intolerantes, basta con eliminar el trigo y el resto de ingredientes ‘sensibles’. (Foto: Singlutentaciones)

Sin embargo, además de ser un libro de recetas, la publicación se convierte en un manual útil para aquellas personas intolerantes o alérgicas a algún alimento o ingrediente ya que también incluye consejos sobre manipulación y preparación a alimentos.

Aquí tienes las recomendaciones principales de esta repostera española por adopción, que después de trabajar 19 años en la industria alimentaria para el Grupo Danone se embarcó en una aventura para desarrollar sus conocimientos en la industria sin sin:

1.- “Por un poquito no pasa nada”. ¡¡¡Esto es un grave error!!! Dependiendo de la alergia o intolerancia, puede ser la causa por la que alguien tenga que ser atendido en un hospital. Los síntomas pueden variar de una persona a otra, pero hay quien incluso pone en peligro su vida con una simple traza del ingrediente fatídico.

2.-  Utiliza una bolsa de color identificada para ir a hacer la compra, y no mezcles. Pon únicamente productos sin gluten, sin frutos secos, sin leche, sin huevo, en función de la alergia o intolerancia alimentaria de la que se trate.

3.-  Compra alimentos empaquetados, con etiquetas con el logo que corresponda sin gluten, sin lactosa. Evita alimentos a granel.

4.-  Consulta las etiquetas de los productos y las listas de ingredientes aptos en tu país. Los productos de algunas marcas pueden variar, dependiendo de dónde se fabriquen.

5.-  Mantén en la despensa, la nevera o el congelador los alimentos Sin, asegúrate de que estén siempre bien separados del resto. Reserva los estantes superiores para ingredientes o productos sin.

6.- Guarda los ingredientes y alimentos en papeles, bolsas o recubiertos con film, bien identificados con etiquetas o rotulados ‘Sin gluten’ y con la fecha de caducidad.

7.- Mantén una exhaustiva limpieza de manos, encimeras, electrodomésticos y utensilios antes de cocinar, es decir, que antes de utilizar el horno, la batidora y los moldes de cocina, hay que limpiarlos muy bien para evitar contaminación cruzada.

8.- Las bolsas para tostadoras y el papel de horno son buenos recursos para evitar contaminación al utilizar estos electrodomésticos.

9.- Para asegurarte de que no haya residuos, un truco es preparar primero las recetas sin y dejar para después el resto.

10.-  Utiliza delantales de cocina, paños, manteles individuales y servilletas limpias en la mesa.

11.-  Guarda en bolsas tipo zip bizcochos, galletas, bocadillos y frutas para llevarlos y comer fuera de casa.

12.- En la oficina, pon un bote específico para las galletas sin gluten, diferente a los otros que guarden elementos utilizados por varias personas, por ejemplo, el azúcar o las bolsitas de té, así evitarás confusiones y contaminación cruzada.

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