Los 10 mejores helados de Buenos Aires: la lista definitiva de los lugares que debés visitar

La temperatura de los últimos días convierte al helado en una prioridad para combatir el calor (¡como si necesitáramos excusa!). Pero entre la basta oferta, elegimos algunas de las mejores para no llevarse un fiasco.

Las nuevas heladerías

Pistacchio

En Pistacchio entienden que la calidad no se negocia

Reticentes como pocos a las redes sociales, los dueños de esta heladería escondida en Colegiales abrieron hace unos años, y se convirtió en una de las mejores heladerías de la Ciudad. De tradición clásica en el negocio de las heladerías, en Pistacchio entienden que la calidad no se negocia. Siempre hay gustos nuevos en la pizarra pero hay algunos que casi siempre están como el Kinder, o la mandarina (en temporada) que a veces se convierte en Limondarina, el pistacho por supuesto le hace honor al nombre y es perfecto. A veces hay cheescake de arándanos; Marroc; Crema Oreo; Mango picante, y uno del elenco estable es el Luleleye, que es dulce de leche y viene solo, con nuez o granizado. Hay opciones veganas. Santos Dumont 3429, CABA.

Nausicaa

Nausicaa le debe su nombre a la película del fantástico director de animación japonés Hayao Miyazaki

A pocas cuadras de Pistacchio aparece esta nueva y hermosa heladería que ocupa una esquina y tiene una cafetería y una galería de arte. Nausicaa, que le debe su nombre a la película del fantástico director de animación japonés Hayao Miyazaki, es ideal para aquellos que detestan pedir helado y que sus gustos se mezclen con los del vecino, en especial si este último pidió menta granizada. Para combatir ese nivel de obsesión, desarrollaron una caja donde los sabores se pueden pedir individuales, cada uno en un compartimento propio. Tienen excelentes helados de fruta como el pomelo con pera o el ananá con albahaca y otros más raros como lavanda con arándanos y vainilla con aceto. Cap. Ramón Freire 1101, CABA.

Américo

En Américo se hace una meticulosa selección de la materia prima

Esta heladería es un clásico pero de Rosario, la capital del helado artesanal y abrió hace poco una sucursal porteña. Con las técnicas traídas por los maestros heladeros italianos, en Américo se hace una meticulosa selección de la materia prima, sin esencias, solo productos naturales y mucho respeto por los procesos de producción. Por eso la menta se elabora con hojas frescas que se infusionan; utilizan chocolate de origen, algunos al 80%, y para un sabor tan noble y sencillo como la vainilla, utilizan las chauchas y no los saborizantes. Hay helados que son estacionales, como algunos de fruta, tienen una consistencia súper cremosa y no hay enormes producciones para que no sobren y siempre estén recién hechos. Juan a Gorriti 876, Puerto Madero, CABA.

Alchemy

La pizarra de la heladería está diseñada como si fuera una tabla periódica de elementos

Nunca mejor puesto un nombre. Alchemy es un auténtico laboratorio de sabores. Aquí desarrollaron gustos que jamás pensaste encontrar y algunos que la lógica indicaría que no tendrían que funcionar y sin embargo resultan deliciosos, como el de wasabi y palta o el de calabaza. Especial atención al Tumeric latte hecho a base de leche de almendras con cúrcuma, canela, jengibre y pimienta, una joyita. También hay algunos de inspiración coctelera y hasta tienen una carta de tragos que combinan helados como el Alchemy Spritz, que es la versión de cóctel tradicional pero con helado del mismo sabor. La pizarra de la heladería está diseñada como si fuera una tabla periódica de elementos, es tentadora e invita a aventurarse con los sabores más exóticos. Hay opciones veganas y, una rareza, de miércoles a sábados abren hasta las 3 de la mañana. Humboldt 1923, CABA

Schock BA

El Schock BA son helados que funcionan por contraste

Desde todos los barrios de zona Norte (y varios de Capital también) viajan hasta Acassuso para comer los deliciosos helados de Schock. Los highlights: Chocolate sorbet cítrico, porque solo aquellos que hayan probado el chocolate con limón o naranja entienden ese matrimonio hecho para perdurar para siempre. También el Chocolate blanco con jugo de limón y pistachos, porque además de la cuota ácida del cítrico, se le suma el pistacho para darle una nueva capa de sabor. Y el último que no se debe dejar de probar es el Salty caramel por el mismo motivo que los anteriores: son helados que funcionan por contraste, el ultra dulce del caramelo choca con los cristales de sal y potencian su sabor. Av. Del Libertador 14988, Acassuso, Buenos Aires.

Obrador Florida

Con cada helado se pueden elegir una serie de toppings originales y raros

Esta nueva heladería de Palermo en poco tiempo conquistó los corazones de los fans del helado. Con pocos sabores, Obrador Florida es una heladería para paladares aventureros, tal vez menos recomendable para niños que no gustan de innovar pero sí para aquellos que buscan una textura perfecta y sabores intensos. Los sabores van rotando, se pueden encontrar una Miel con Manzanilla o el Higuera (hojas y confitura de higos). Los cucuruchos son artesanales, finitos y crocantes. Y con cada helado se pueden elegir una serie de toppings originales y raros que le dan otro toque a la combinación. Soler 5063, CABA.

Las heladerías clásicas

Helados Italia

Los helados de Italia son 100% artesanales

Quienes hayan veraneado alguna vez en Mar del Plata conocen esta heladería clásica que se caracteriza por sus cannoli. Con 50 años en el rubro, sus helados son legendarios y desde hace poquito ya no hay que viajar hasta La Feliz para poder disfrutarlos porque abrieron una sucursal en Palermo. Si bien el preferido de la mayoría es el cannoli siciliano relleno y bañado en chocolate, todos sus sabores son excelentes. La crema Tramontana es el homenaje de una heladería porteña al creador de Helados Italia, Giuseppe Tramontana. Luego de tantos años, sus helados siguen siendo 100% artesanales y se nota. El Salvador 4795, CABA.

Il Trovatore

Esta heladería no sabe de modas, es auténtica y al mismo tiempo innovadora

Este clásico abrió en 1963 en el epicentro de Caballito, una de las esquinas más transitadas de la ciudad y siempre es habitual ver a la gente agolpada en la entrada tratando de decidir con qué sabores deleitarse. Esta heladería no sabe de modas, es auténtica y al mismo tiempo innovadora y a sus clásicos Sambayón al Marsala o Crema rusa le han sumado otras opciones como Nutella/Rocher y Kinder. También hay otros sabores que se mantienen en el tiempo como el Chocolate Cabsha y la Banana Dolca y hasta bañan en chocolate los helados. Av. Rivadavia 5078, CABA.

Cadore

Cadore mantiene el encanto de otra época

La calle Corrientes no sería lo mismo sin esta súper clásica heladería que acompañó la previa del teatro a muchísimos argentinos. Declarado Sitio de Interés Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. la Cadore original se fundó a fines del siglo IX en Italia hasta que sus dueños embarcaron hacia Argentina y abrieron su versión local en 1957. Aquí aún se pueden encontrar sabores como Kinotos al whisky (así, con k); Higos con nueces; Marron glacé y Torroncino. Pero también hay gustos nuevos como Mango naranja; Frambuesa o Maracuyá, según la estación. Cadore mantiene el encanto de otra época y al entrar parece un viaje nostálgico al pasado. Av. Corrientes 1695, CABA.

Heladería Gruta

Gruta es el negocio de una familia que pasó su pasión por el helado de generación a generación

Hace 45 años que esta heladería es la favorita de los vecinos de Belgrano. Como otros del rubro, Gruta es el negocio de una familia que fue pasando su pasión por el helado de generación a generación. Su sambayón tiene la fama bien ganada, pero ojo con el dulce de leche, un clásico imbatible de los argentinos. Aquí también, como en Cadore, hay gustos "de abuelo" pero sin olvidar su pasado han sumado muchos sabores nuevos. La calidad de sus heladores viene de los productos utilizados, solo ingredientes naturales, sin esencias ni sabores artificiales. Gruta también es reconocida por sus almendras caramelizadas que suelen acompañar los potes de kilo. Mariscal Antonio José de Sucre 2356, CABA.